Archivo de la categoría: Fracaso escolar

Colección de rúbricas para evaluar

Nuevo post de “Orientación Andujar” que destacamos de Ginés Ciudad-Real Núñez. En este caso es por lo más difícil de la profesión de un educador, la evaluación. En muchos casos y con la diversidad que tenemos en las aulas, una mala evaluación de un alumno puede conducirlo a la frustación y a un fracaso escolar.

Destacamos este post de Ginés por su capacidad de síntesis y por las pautas que nos ofrece. Aquí os lo dejo.

La evaluación es un fenómeno educativo que condiciona todo el proceso de enseñanza y aprendizaje. No se trata de un fenómeno esencialmente técnico sino de un fenómeno ético. Por consiguiente, resulta indispensable preguntarse a quién beneficia cuando se hace y a quién perjudica; a qué valores sirve y qué valores destruye. La evaluación puede servir para muchas finalidades. Lo importante es utilizarla como aprendizaje, como un modo de comprender para mejorar las prácticas que aborda.

Una rúbrica, o matriz de evaluación, es una selección de aquellos aspectos que se quieran evaluar a lo largo de un proceso de aprendizaje junto a descriptores ordenados por niveles de ejecución o calidad para cada uno de los aspectos a evaluar. En esta entrada de Wikipedia puedes ver una definición completa de rúbrica, aunque recomendamos visitar la versión en inglés de esta misma entrada, mucho más completa.

Una rúbrica consta de cuatro elementos:

  • Aquellos aspectos del proceso de aprendizaje que se quieran evaluar
  • Una definición o aclaración sobre el aspecto a evaluar
  • Una escala de valores mediante la cual puntuaremos cada dimensión
  • Descriptores de cada nivel de ejecución o desempeño

rubric_jigsaw

EJEMPLOS DE RÚBRICAS

11_Rubrica_Trabajo_en_Equipo

12_Rubrica_Cuadro_Sinoptico

3_Rubrica_Debate

14_Rubrica_Ensayo

15_Rubrica_trabajo_de_investigacion

16_Rubrica_Trabajo_Escrito

17_Rubrica_Analisis_de_Casos

18_Rubrica_Busqueda_por_equipo_de_ejercicios

19_Rubrica_Solucion_individual_de_ejercicios

20_Rubrica_Organizacion_de_una_Expo

Inteligencias múltiples, un ejemplo aplicado

Tremendo vídeo que nos llega a través del blog “Educación y TIC” sobre como se aplican las inteligencias múltiples en el aula, concretamente en el colegio Montserrat de Barcelona.

El suspenso es corregible

Nuevo recurso educativo abierto que nos ofrece ideas y recursos para poder corregir los principales problemas de los estudiantes. Este REA está editado por CEDEC y desde aquí podéis acceder.

Cuestion de educación

Por su interés os dejamos el enlace del programa Salvados emitido ayer titulado “Cuestion de educación“.Una comparación entre el sistema educativo español y el finlandés. Tenemos mucho trabajo por hacer.

Educación emocional: sentir para aprender

Interesante aportación realizada por Salvador Rodríguez Ojaos en su blog “El blog de Salvaroj” sobre la educación emocional.

Os reproducimos esta entrada de forma íntegra.

“La educación siempre ha tenido que ver con verbos como leer, escribir, contar (en el doble sentido de calcular y de hablar). Con el paso del tiempo se incorporaron otros verbos como escuchar, hablar, pensar, comparar, deducir, construir.

Hoy, la educación necesita de la incorporación de nuevos verbos: cooperar, compartir, sentir, vivir… porque en nuestras aulas, como en la sociedad en general, aumentan los problemas de convivencia, los casos de acoso escolar (incluida su versión digital), los conflictos de disciplina…
Gracias a los estudios de Daniel Goleman y otros, sabemos que los aspectos emocionales están relacionados con el rendimiento académico y el bienestar personal tanto del alumnado como del profesorado. Sentirse bien con uno mismo y con los demás es una condición esencial para el aprendizaje. Emocionar en la escuela significa que “sentir” y “aprender” son conceptos dependientes y no antónimos como se cree habitualmente. Los aprendizajes vividos, aquellos que consiguen despertar sentimientos, emocionar, son los verdaderamente significativos y perdurables.
Buena parte de lo que hoy mal llamamos fracaso escolar tiene mucho que ver con una deficiente educación emocional, con la incapacidad para gestionar el conflicto y la frustración, de manera creativa y sin agresividad física o verbal. En la escuela actual, la gestión de las emociones es tan importante como la resolución de ecuaciones o conocer los elementos de la tabla periódica. Podemos olvidar las fechas exactas de los acontecimientos históricos (podemos encontrarlas con un solo clic), pero las capacidades emocionales y sociales que se aprendan en la escuela se utilizarán para toda la vida.
La participación activa de los alumnos en su propio aprendizaje y la existencia de un entorno propicio, respetuoso y bien gestionado son elementos clave para conseguir el aprendizaje emocional. También la tecnología, lejos de aislar al individuo o deshumanizarlo, facilita la socialización y es una herramienta eficaz para trabajar las emociones en el aula.
En un post anterior, Pedagogía de las pequeñas cosas, ya destaqué la importancia que tienen para la educación los detalles cotidianos, el reconocimiento del alumno, las pequeñas muestras de afecto. Ahora quisiera destacar cinco aspectos fundamentales a trabajar en la escuela desde la perspectiva de la educación emocional:
–  Autoconciencia: tiene que ver con el conocimiento de uno mismo, con la autoestima. Conocerse a uno mismo para entender mejor a los demás.
–  Autogestión: tiene que ver con la autonomía personal, con la capacidad de emprender y la creatividad a la hora de afrontar diferentes situaciones.
–  Conciencia socialización: saber que se pertenece a una colectividad a un grupo y que el trabajo colaborativo puede hacernos mejor.
–  Comunicación asertiva: escuchar activamente a los demás, tener buenas habilidades de relación.
– Toma de decisiones responsable: saber que nuestras acciones tienen consecuencias para uno mismo y para los demás.
Enseñar a sentir en la escuela es una manera de luchar contra el analfabetismo emocional. Dejemos entrar los sentimientos en el aula.”

Bullying, un acoso que tenemos la obligación de parar

Como docente, tutor de adolescentes y padre hay un tema que me gustaría tocar en esta entrada que me preocupa en especial, hablo del Bullying.

Las alarmas han vuelto a saltar con dos casos recientes, el de Amanda Todd, una chica canadiense de 15 años y el de Mónica Jaramillo un adolescente de 16 años en España. Las dos tienen mucho en común, el acoso escolar y lamentablemente también tienen en común que ambas se quitaron la vida por este motivo.

Como docente he de comentar que este tipo de acoso es más frecuente de lo denunciado ante las autoridades escolares, padres u otros y es por ese motivo que toda la comunidad educativa ha de aplicar una vigilancia estricta para detectar posibles casos.

Hay diferentes tipos de bullying:

  1. Sexual, cuando hay acoso sexual o abusos sexuales
  2. Exclusión social, cuando se ignora, aísla o se excluye
  3. Verbal, en casos de insultos y menosprecio en público
  4. Psicológico en casos de tiranía, persecución, intimidación, manipulación y amenazas
  5. Físico, cuando se recurre a la violencia

Estos tipos de acosos modifican la conducta de las víctimas en diferentes ámbitos de su vida, por nombrar algunos:

  1. Personales, baja autoestima, pérdida del interés por el estudio, fracaso escolar, fobia al colegio, trastornos emocionales, depresión, ansiedad, pensamientos suicidas, entre otros.

Desde el colegio se ha de predecir, prevenir y corregir estas situaciones que deberían estar igual de catalogadas que la violencia de género por la gravedad de la situaciones y las consecuencias para las víctimas, ya que una mujer maltratada y un adolescente que sufre acoso puede acabar con una tendencia suicida.

La predicción ha de ser aplicada entre toda la comunidad educativa, ya sea docente o no docente, se han detectar las situaciones y a los agresores. La prevención ha de ser activa a través de la educación en valores. Algunas actividades para intentar prevenir el bullying pasa por ejemplo por la proyección de alguna película sobre este tema, por ejemplo “Cobardes”. De este modo tratamos de trabajar la empatía. Otra actividad es que los alumnos más mayores sean tutores de los más pequeños, de este modo se puede llegar a mediar en el conflicto junto a las familias, profesores y equipo directivo de los centros.

Por último hay que corregir estas actividades y desde mi punto de vista NUNCA se ha de proteger a los acosadores, ya que en la mayor parte de las situaciones el cambio de centro lo hace la víctima, por lo que no ayudamos a solucionar el problema. Además de generar un nuevo problema a la víctima, ya que se ha de adaptar a un nuevo centro a los acosadores se les genera una especie de “prestigio social” dentro  de los propios compañeros y damos alas a que aparezcan nuevos casos. En todo caso la respuesta por parte de la comunidad educativa  ha de ser contundente.

Para finalizar os dejo el último video que colgó en la red Amanda Todd, desde luego es para reflexionar.

Los comportamientos disruptivos en el aula.

Los comportamientos disruptivos en el aula son siempre un factor de conflicto entre profesor y alumn@ y en muchos casos se traslada al ambiente familiar.

Esta temática es recurrente en las salas de profesores, y en muchas ocasiones hay una falta de orientación en el saber como actuar. El origen de estos conflictos suelen ser problemas emocionales, es decir, el alumno carece de educación emocional y eso lo traslada al aula.

La disrupción son aquellas actitudes que impiden el desarrollo normal de una clase a través de boicots, alborotos o “llamadas de atención” hacia el profesor o los compañeros de clase. Aunque son conductas poco intensas, son muy frecuentes y además muy estresantes hacia la persona de los profesores y en muchas ocasiones hacia los mismos compañeros.

Estos comportamientos implican:

  1. Conductas inapropiadas en clase
  2. Conflicto profesor-alumnos
  3. Impide el proceso de aprendizaje
  4. Se interpreta como un problema de disciplina
  5. Los disruptores son alumnos con mala o nula educación emocional y malos resultados académicos.

Culpabilidad .-

La pregunta es ¿quién es el culpable de la aparición de estos comportamientos?. Pues en cierta manera somos todos los culpables:

  • Desde un punto de vista legislativo por hacer obligatoria la educación hasta los 16 años y no dar una salida válida a aquellos alumn@s que no quieren estar en clase. Las escuelas tienen demasiadas responsabilidades a parte de la principal, la formación.
  • Desde un punto de vista familiar por ser muy sobreprotectores y cargar de culpa a los profesor@s. Falta de implicación familiar en la educación de sus hij@s.
  • Variedad de alumn@s en un aula, los que están motivados y los que no.

Respuestas ante la disrupción .-

Hay muchas reacciones ante una actitud disruptiva, y en muchos casos son erroneas o no llevan a ninguna parte, por ejemplo:

  1. Expulsar de clase para que tome medidas el equipo directivo
  2. Orientarlo hacia un psicólogo para que le den pautas
  3. Quejarse al equipo directivo, familias, etc..
  4. Enfadarse con los alumnos llegando al sermoneo o amenazando

Soluciones .-

La mejor solución es aceptar que estas situaciones en clase siempre van a existir por un cúmulo de circunstancias como la diversidad de capacidades, conocimientos, expectativas, intereses y actitudes. Como docentes no se puede pretender que todos sean iguales y todos en el mismo momento.

Una vez aceptado esto la mejor respuesta es la atención a la diversidad diferenciando entre los que tienen menos capacidades y conocimientos pero tienen motivación y los que no tienen motivación por estudiar y por tanto tienen otras expectativas. Este tipo de alumnado ha de ser reeducado emocionalmente.

Estrategias .-

Como vemos no hay soluciones mágicas, aunque si algunas pautas que favorecen estas actitudes y otras pautas que minimizan la disrupción.

Pautas negativas por parte de los docentes .-

  1. No llegar puntual
  2. Salir antes de que acabe la clase
  3. Falta de respeto a los alumn@s
  4. No llevar la clase preparada
  5. No propiciar la participación, querer hacer clases magistrales
  6. Magnificar los fracasos y minimizar los éxitos de los alumn@s.
  7. Expulsar sistémicamente a alumn@s
  8. No ser objetivo en la resolución de conflcitos

Pautas positivas por parte de los docentes .-

  1. Ser sencillo, directo y con un tono de voz normal
  2. No hacer valoraciones
  3. Reconocer los éxitos de los alumn@s ante toda la clase y hablar con ellos en privado ante las malas actitudes.

La responsabilidad educativa vista por Emilio Calatayud

Emilio Calatayud es el juez de menores de Granada, es mediático por sus sentencias a menores las cuales son formativas. Este juez aplica la justicia de una manera sensata y siempre pensando como padre e integrante de la sociedad. Un ejemplo de sentencia fue obligar a un menor a sacarse la ESO.

Hoy mientras leía su blog he visto esta noticia “La mitad de los menores denunciados por violencia familiar consumen porros y alcohol”. Este artículo defiende que estos menores violentos no reconocen el principio de autoridad en ningún ámbito de su vida. Estos menores se creen iguales que sus padres, por lo que es importante que tanto los padres como los profesores inculquen ese principio de autoridad.

Este vídeo que os dejo es un clásico, una lección magistral de lo que ha de ser la formación de menores y la implicación de todos los agentes sociales para reducir el fracaso escolar y la delincuencia infantil vista desde el punto de vista de un juez de menores.

A %d blogueros les gusta esto: